Sobre la excursión
Volar en parapente en Cuchi Corral es una de las experiencias más intensas que se pueden vivir en Córdoba. La rampa, a unos 10 km de La Cumbre, es un balcón natural que se asoma al valle del río Pinto desde unos 400 metros de altura, con vientos y térmicas que la convirtieron en uno de los mejores sitios de vuelo libre de Sudamérica. Con un vuelo biplaza, cualquier persona puede volar acompañada por un piloto habilitado, sin experiencia previa.
Cómo es el vuelo
Después de una charla de seguridad, el piloto te coloca el arnés y el casco. El despegue es sorprendentemente simple: unos pasos de carrera hacia el borde y, de pronto, los pies dejan de tocar el suelo. Durante 20 a 30 minutos, el piloto aprovecha las corrientes de aire para ganar altura y recorrer el valle, con las Sierras Grandes enfrente y La Cumbre a la espalda. Muchos pilotos ofrecen fotos y videos con cámara en el ala.
Dificultad y requisitos
No hace falta ninguna experiencia ni estado físico especial. Los pilotos piden respetar un rango de peso y estar en condiciones de dar unos pasos de carrera en el despegue. Chicos pueden volar desde cierta edad con autorización de los padres: consultá con cada piloto.
El viento manda
El vuelo depende 100% de las condiciones: viento, térmicas y ausencia de tormentas. Por eso conviene reservar con flexibilidad, idealmente con dos o tres días de margen en tu estadía. Si el piloto suspende, es por seguridad.
Aunque no vueles
Subir a Cuchi Corral al atardecer para ver despegar a los parapentes es un plan en sí mismo. La vista del valle es enorme.
Consejos
- Llevá abrigo: en el aire hace más frío que en tierra.
- Usá calzado deportivo con buen agarre para el despegue.
- Elegí siempre pilotos habilitados, con equipo homologado y seguro.
Consultá las excursiones en La Cumbre y combiná el vuelo con el Cristo Redentor y un té en el pueblo.