Cerro Colorado
Un pueblo de pocas casas entre cerros rojizos, con miles de pinturas rupestres y la casa de Atahualpa Yupanqui.
Arte rupestre, pueblos coloniales y las postas del Camino Real en la Córdoba menos visitada.
Un pueblo de pocas casas entre cerros rojizos, con miles de pinturas rupestres y la casa de Atahualpa Yupanqui.
Uno de los pueblos coloniales mejor conservados de Córdoba, con su iglesia y casonas del Camino Real.
Un valle de paredones de arenisca rojiza, grutas y leyendas comechingonas a 25 km de Capilla del Monte.
El norte de Córdoba es la cara más tranquila y menos conocida de la provincia. Aquí las sierras se vuelven más bajas y secas, el monte de algarrobos y quebrachos domina el paisaje y los pueblos conservan la traza colonial de cuando eran postas del Camino Real. Es destino para quien busca historia, arte rupestre y silencio.
El verano es muy caluroso en el norte. Otoño, invierno y primavera son las mejores épocas: días templados, cielos limpios y caminatas más cómodas.
La oferta es chica y familiar: posadas y cabañas en Cerro Colorado y Ongamira, hosterías en Villa Tulumba y Villa del Totoral. Muchos viajeros visitan la región desde Jesús María o Capilla del Monte. Mirá los alojamientos en el norte cordobés.
Más de 30.000 pinturas rupestres en aleros de arenisca: uno de los grandes conjuntos de arte rupestre de Sudamérica.
La casa donde vivió el gran músico del folklore, con su guitarra, objetos personales y el roble donde descansan sus restos.
Aleros y cuevas de arenisca rojiza con miles de años de historia comechingona, a 25 km de Capilla del Monte.
Es la antigua ruta colonial que unía Buenos Aires con el Alto Perú. En el norte de Córdoba se conservan postas, capillas y pueblos que fueron paradas de carretas, como Sinsacate, Villa del Totoral, Villa Tulumba y San Pedro Norte.
La Reserva Cultural Natural Cerro Colorado protege más de 30.000 pinturas rupestres distribuidas en cientos de aleros, uno de los conjuntos de arte rupestre más importantes de Sudamérica.