La Estancia Jesuítica Santa Catalina es la más grande y monumental de las estancias que los jesuitas levantaron en Córdoba. Fundada en 1622, su iglesia barroca —con torres gemelas y una fachada de curvas y volutas— aparece en medio del campo como una catedral perdida. Es parte del sitio Patrimonio de la Humanidad y, a diferencia de las otras estancias, sigue siendo propiedad privada de las familias que la compraron tras la expulsión de la orden en 1767.
Qué ver
- La iglesia, la obra barroca más importante del período colonial en Córdoba.
- Los claustros y patios de la residencia.
- El tajamar y el entorno rural.
Cómo llegar
Desde Jesús María se toma el camino hacia el noroeste, unos 20 km. También se llega desde Ascochinga.
Combinaciones
Completa el Camino de las Estancias con la Estancia de Jesús María y la Casa de Caroya.