La Calle Techada de Capilla del Monte es uno de esos lugares que explican una ciudad en pocos metros. Está en pleno centro, sobre Avenida Diagonal Buenos Aires, a pasos de comercios, bares, restaurantes, ferias y del movimiento cotidiano de vecinos y viajeros. No es un atractivo de largas caminatas ni de entrada paga: es un paseo urbano breve, fotogénico y cargado de identidad, perfecto para empezar a entender el pulso turístico de Capilla del Monte antes o después de subir al Uritorco, visitar El Zapato o salir hacia Los Terrones.
Su historia comienza en 1964, cuando se montó una cubierta sobre la calle para albergar la Primera Exposición Internacional de Fotografía Foto Cita 64. La estructura nació como una solución temporal para proteger y organizar aquella muestra, pero el impacto fue tan fuerte que nunca se desmontó. Con el tiempo, esos aproximadamente 100 metros techados se transformaron en postal clásica de la ciudad y en una referencia urbana ineludible para quien pregunta qué ver en Capilla del Monte.

La Calle Techada suele ser mencionada como la primera calle techada de Iberoamérica y también como una rareza dentro del mapa turístico argentino: una calle comercial serrana convertida en paseo cubierto, punto de encuentro y escenario de eventos. Su valor no está solo en la arquitectura de la cubierta, sino en lo que pasa debajo: puestos de artesanos, locales regionales, aromas de cafetería, caminantes que vienen del tren o de la terminal, familias que buscan sombra en verano y viajeros que hacen la foto obligada con la estructura metálica recortada sobre el cielo de Punilla.
También se la conoce como Paseo de los Artesanos, porque allí y en sus alrededores se concentra buena parte de la oferta de productos regionales, recuerdos, piedras, tejidos, sahumerios, objetos vinculados al universo místico del Uritorco y propuestas gastronómicas para cortar el día sin alejarse del centro. Es un lugar especialmente recomendable al atardecer, cuando baja el sol serrano, se encienden las vidrieras y la calle gana ese clima de paseo tranquilo que mezcla pueblo turístico, historia fotográfica y leyenda capillense.
Para una visita completa, conviene recorrerla sin apuro, mirar hacia arriba para entender la escala de la cubierta, entrar a los locales, charlar con artesanos y combinarla con otros puntos cercanos del casco urbano: la Plaza San Martín, la Parroquia San Antonio de Padua, la antigua estación del ferrocarril y el Centro de Información al Turista. Si buscás una experiencia simple, gratuita y bien local, la Calle Techada es una parada obligada en Capilla del Monte.



