El Bosquecito Bajo es uno de los rincones más fotografiados de La Cumbrecita, a pesar de su escala reducida. Es un pequeño valle verde atravesado por la misma vertiente natural que cruza el bosque alto camino a La Capilla, con una disposición de espacios y una variedad de especies arbóreas que lo convierten en un paraíso en miniatura dentro del pueblo.
De un lado del sendero se levanta una ladera de unos 6 metros que, desde la primavera, se cubre de helechos y otras plantas de sombra. En la base de este pequeño valle, distintos árboles cambian de color con el paso de las estaciones: verde intenso en primavera y verano, tonos ocres y rojizos en otoño, y una calma despejada en invierno que deja ver mejor el cauce del arroyo. Es, por eso, uno de los pocos rincones de La Cumbrecita que vale la pena visitar en cualquier época del año.
El recorrido es corto y sin desnivel exigente: apenas un kilómetro de ida y vuelta que se completa en media hora sin apuro. Siguiendo el cauce del arroyo, al final del bosquecito se puede acceder a un callejón del pueblo que desemboca de nuevo en la calle principal, justo en la esquina del Hotel Cumbrecita, lo que permite cerrar el paseo sin volver por el mismo camino.
Forma parte del sendero que recorre el Casco Histórico de La Cumbrecita, por lo que se puede combinar fácilmente con una caminata por el centro del pueblo. Es el lugar ideal para una pausa tranquila, leer un rato, sacar fotos sin apuro o simplemente disfrutar del silencio de la naturaleza a pocos metros del bullicio de las calles peatonales.




