El Camino del Bosque es uno de los recorridos más serenos de La Cumbrecita: un sendero de cornisa de unos 300 metros que avanza entre cedros, cipreses y otras coníferas de gran envergadura, plantadas en gran parte a partir de 1935, cuando se construyó el vivero del pueblo. Todo el trayecto se asienta sobre una de las laderas del Cerro Cumbrecita, sobre un suelo de arena y rocas que define el carácter del bosque.
Con el correr de las décadas, los árboles fueron creando un microclima propio: protegen del sol directo y de las heladas, y junto con la presencia de vertientes naturales transformaron el lugar en un ecosistema húmedo donde prosperan helechos, digitalis y hongos silvestres. No es raro escuchar zorzales entre las ramas o ver alguna ardilla cruzar el sendero, en un ambiente que se siente más cercano a un bosque centroeuropeo que a la sierra cordobesa típica.
El recorrido completo culmina en La Capilla, uno de los edificios más fotografiados de La Cumbrecita, ubicada en uno de los puntos más altos del pueblo. Se accede siguiendo el sendero del Casco Histórico, lo que permite combinar esta caminata corta con un paseo por el centro peatonal sin necesidad de planificar una salida aparte.
Por su brevedad, su nulo desnivel exigente y su belleza casi pictórica, el Camino del Bosque es una de las primeras paradas recomendadas para quienes llegan por primera vez a La Cumbrecita, y también un favorito de quienes ya conocen el pueblo y vuelven a caminarlo en cada visita.



