Alta Gracia nació alrededor de una estancia jesuítica del siglo XVII y hoy es la ciudad más importante del Valle de Paravachasca, a 40 minutos de Córdoba Capital. Su historia tiene tres capítulos que se ven caminando: el colonial, con la estancia Patrimonio de la Humanidad y el Tajamar; el de la belle époque, cuando el tren y el Sierras Hotel la convirtieron en destino de la élite; y el del siglo XX, con la infancia de Ernesto “Che” Guevara.
Qué ver en Alta Gracia
Estancia Jesuítica y Museo Casa del Virrey Liniers
La estancia conserva la iglesia, la residencia, el obraje y el antiguo reloj de sol. En la residencia funciona el Museo Casa del Virrey Liniers, que reconstruye la vida en la estancia. Es parte del sitio UNESCO junto a la Manzana Jesuítica de Córdoba.
El Tajamar
Frente a la estancia está el Tajamar, el dique que construyeron los jesuitas para regar sus tierras. Hoy es un lago urbano rodeado de árboles, con el reloj público y la iglesia reflejados en el agua.
Museo Casa de Ernesto Che Guevara
En el barrio Carlos Pellegrini está Villa Nydia, la casa donde vivió la familia Guevara. El museo exhibe fotos, cartas y objetos de su infancia y juventud.
Sierras Hotel y Gruta de Lourdes
El Sierras Hotel, inaugurado en 1908, fue uno de los hoteles más lujosos de Sudamérica. En el mismo barrio está la Gruta de la Virgen de Lourdes, un santuario muy visitado, y el Museo Manuel de Falla, casa donde vivió el compositor español.
Cómo llegar
Desde Córdoba Capital, por la autovía RP 5 (39 km, 40 minutos). Ómnibus cada pocos minutos desde la Terminal.
Cuándo ir
Todo el año. Los museos suelen cerrar un día de semana (en general el lunes): consultá los horarios. En verano se combina con los balnearios del río Anisacate.
Alrededores
Anisacate, La Bolsa y Villa Los Aromos sobre el río; Potrero de Garay y el Dique Los Molinos; y la ruta hacia Villa General Belgrano.