Alta Gracia
Ciudad nacida de una estancia jesuítica Patrimonio de la Humanidad, con la casa de la infancia del Che y aire de belle époque.
Alta Gracia, su estancia jesuítica y la casa del Che, más los balnearios del río Anisacate a 40 minutos de la Capital.
Ciudad nacida de una estancia jesuítica Patrimonio de la Humanidad, con la casa de la infancia del Che y aire de belle époque.
Villa serrana a orillas del Dique Los Molinos: vela, kayak, pesca y atardeceres sobre el lago.
Pueblo de río a 10 km de Alta Gracia: playas de arena, sauces y agua para todo el verano.
Ollas y playas de piedra sobre el río Anisacate, entre sierras, a 20 minutos de Alta Gracia.
Paravachasca es el valle que se abre al sur de Córdoba Capital, sobre la RP 5, antes de llegar a Calamuchita. Su ciudad cabecera es Alta Gracia, que nació alrededor de una estancia jesuítica y hoy combina patrimonio colonial, hoteles de la belle époque y la casa donde pasó su infancia Ernesto “Che” Guevara. Hacia el oeste, el río Anisacate baja de las sierras formando playas y ollas muy concurridas en verano.
Alta Gracia está a unos 40 km de la Capital por la RP 5 (autovía), con ómnibus cada pocos minutos. La región se visita todo el año; en verano el río Anisacate se llena de familias, y en otoño Alta Gracia luce sus parques arbolados.
Alta Gracia tiene hoteles históricos y céntricos; sobre el río, cabañas y complejos con parque. Mirá los alojamientos en Paravachasca.
La estancia jesuita que dio origen a Alta Gracia: iglesia, residencia y el Museo Casa del Virrey Liniers, Patrimonio de la Humanidad.
La Villa Nydia, donde Ernesto Guevara vivió su infancia y adolescencia, hoy museo con objetos personales y fotos.
Uno de los lagos más lindos de Córdoba, rodeado de sierras: vela, kitesurf, pesca y atardeceres a una hora de la Capital.
El viejo dique jesuita frente a la estancia, hoy un lago urbano con el reloj público y la iglesia reflejados.
Es un nombre de origen indígena que suele traducirse como “tierra de vegetación enmarañada” o “tierra de plantas que se entrecruzan”, en referencia al monte espeso que cubría el valle.
Por la mañana, la Estancia Jesuítica y el Tajamar de Alta Gracia; después, la Casa Museo del Che; por la tarde, un balneario del río Anisacate en La Bolsa o Villa Los Aromos.