El Tajamar es el pequeño lago que los jesuitas construyeron hacia fines del siglo XVII frente a su estancia en Alta Gracia, para regar los cultivos y mover el molino. Hoy es el centro de la ciudad: un espejo de agua rodeado de árboles, con el reloj público de 1938 y la iglesia de la estancia jesuítica reflejados en el agua.
Consejos
Es el punto de partida ideal para recorrer el centro histórico a pie. Las mejores fotos salen temprano a la mañana o al atardecer, cuando el agua refleja la estancia.