Los Terrones es un Parque Autóctono Cultural y Recreativo ubicado a 14 km al norte de Capilla del Monte, en pleno Valle de Punilla, sobre la Ruta Provincial 17, a solo 4 km al este de la Ruta Nacional 38. Conocido también como el «Valle de la Luna» cordobés, debe ese apodo a sus formaciones de piedra arenisca rojiza, sedimentadas hace unos 180 millones de años y esculpidas durante siglos por la erosión del viento y el agua hasta tomar siluetas que parecen sacadas de otro planeta.
El terreno donde se asienta el parque comenzó a formarse hace 300 millones de años, cuando se acumularon los primeros sedimentos de este antiguo territorio triásico. El resultado, millones de años después, es un conglomerado de rocas volcánicas y areniscas que el desgaste eólico moldeó en figuras caprichosas: el Rostro o Cabeza del Indio, el Dedo de Dios, el Reloj, la Garganta del Diablo, el Sillón, el Honguito, el Barco, el Camello, la Estatua de Sarmiento y la Coya, entre otras formas que cada visitante interpreta a su manera mientras avanza por el sendero.
La zona fue territorio de los Comechingones, los pueblos originarios que habitaron estas sierras antes de la llegada de los españoles, y conserva ese valor histórico y cultural además del geológico: el parque ofrece información sobre la flora y fauna autóctona, la historia y costumbres comechingonas, e incluso comparte relatos sobre los fenómenos asociados al tema OVNI que se popularizaron en esta zona cercana al Cerro Uritorco.
Los Terrones es un predio privado, declarado área protegida, abierto al público hace décadas. Tiene dos formas de recorrerlo: un circuito corto de unos 15 a 20 minutos que lleva hasta un mirador con vista panorámica de la llanura del norte del Valle de Punilla, y un circuito largo de dos horas y media, obligatoriamente acompañado por un guía del parque, que exige cruzar arroyos, atravesar cuevas y trepar hasta los 1.400 msnm para llegar al punto más alto, donde el silencio y el paisaje compensan cada tramo de esfuerzo.




