Sobre la excursión
Las Estancias Jesuíticas de Córdoba son, junto con la Manzana Jesuítica, Patrimonio de la Humanidad desde el año 2000. Fueron el motor económico de la obra educativa de los jesuitas en el siglo XVII y XVIII, y hoy conservan iglesias, residencias, bodegas y obrajes que cuentan cómo se vivía en la Córdoba colonial. Un circuito de día completo desde la Capital permite recorrer las del norte —Jesús María, Caroya y Santa Catalina— con un almuerzo friulano en el medio.
Las estancias del circuito norte
Jesús María
La Estancia de Jesús María, fundada en 1618, alberga el Museo Jesuítico Nacional. Su residencia de arcos y su antigua bodega recuerdan el famoso vino lagrimilla.
Casa de Caroya
La Casa de Caroya fue estancia jesuita, fábrica de armas durante la Independencia y primer hogar de los inmigrantes friulanos de Colonia Caroya.
Santa Catalina
Santa Catalina es la más grande y monumental, con una iglesia barroca impresionante. Sigue en manos de los descendientes de quienes la compraron en el siglo XVIII.
Alta Gracia y La Candelaria
La Estancia de Alta Gracia, al sur, se suele visitar en otra salida combinada con el Museo del Che. La Candelaria, la más agreste, está en plena sierra en el noroeste y requiere una excursión especial por caminos de ripio.
Consejos
- Evitá los lunes: la mayoría de los museos cierran.
- Consultá los horarios de Santa Catalina, que tiene visitas acotadas.
- Las entradas a los museos suelen pagarse aparte; algunos días son gratuitos.
- Combiná el almuerzo en Colonia Caroya con una visita a una bodega.
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